Patrimonio cultural

La alquería musulmana de Chella tuvo su centro en la Calle Mayor y en la Calle Iglesia Vieja, donde se emplazaba la antigua mezquita, que en la actualidad cuenta con un mural cerámico conmemorativo de los 400 años de la Carta Puebla en 1611. Un espacio donde parten estrechas callejas y algún atzucac o calle sin salida de traza musulmana, como la del Horno Viejo.

En la plaza de la Iglesia puedes visitar el actual templo parroquial de la Virgen de Gracia, construido en 1763 tras el terremoto de 23 de marzo de 1748. Destaca su imponente campanario, cuyas aristas están orientadas a los cuatro puntos cardinales para desviar los vientos dominantes de tramontana, levante y poniente, y rematando con una vistosa cúpula de tejas vidriadas en blanco y azul. La decoración interior destaca por tonos suaves (crema y dorado), que resaltan el esplendor neobarroco del altar mayor, la decoración pictórica de las pechinas con los Cuatro Evangelistas, y de la cúpula representando la escena de Cristo y su Corte de Arcángeles, obra del pintor local de renombre Salvador Pallás.

Junto a la iglesia se alza la Casa-Palacio de los Condes de Buñol (siglos XIX-XX), de fachada neogótica decorada con escudo heráldico. Su interior conserva elementos decorativos de estilo gótico y barroco escaleras y puertas.

Desde la Plaza, por detrás de la Iglesia, se accede al parque de la Fuente y al Lavadero. En la fuente destacan tres ejemplares de chopos ("platanus hispánica") de porte monumental del año 1884. También puedes proseguir desde el pie del campanario hacia el Paseo de Las Palmeras, a través de la Calle Nueva (siglos XIX-XX), adornada por elegantes casas señoriales. Más allá del paseo, donde se celebra todas las semanas un concurrido mercado, descubrimos el parque Carlos Fabra, junto con la ermita de San Nicolás. Desde aquí volvemos hacia el núcleo antiguo, para acceder al barrio de la Peña por la calle y la capilla de San Roque. Hacia esta parte alta se encaraman algunas calles escalonadas, que llevan a los miradores del Río y del Salto. Las vistas hacia la naturaleza de un lado, y hacia la población del otro, son excepcionales.

 

Tanto si estas en el Paseo de Chella, con sus típicas palmeras, o en la plaza de la Iglesia al lado del Ayuntamiento, te encuentras en un municipio de la Canal de Navarrés, en el interior de la provincia de Valencia, a una altura media de 219 metros sobre el nivel del mar en Alicante y a los pies de las estribaciones del pico del Caroig.

Una comarca surcada por ríos y barrancos, donde el agua y los valores medioambientales y paisajísticos son su mayor tesoro. Los municipios de la Canal poseen un rico patrimonio histórico y cultural, que la convierten en un auténtico territorio turístico por descubrir.

Cuando subas al mirador verás que el pueblo se levanta imponente sobre una ladera en el margen derecho del Río Sellent afluente del Júcar, rodeado de una fértil huerta. Su origen se remonta a la época musulmana, como evocan las calles empinadas de trazado irregular del casco antiguo.

Cuando desciendas y pasees por sus calles notarás el aroma de pan recién hecho y si llegas hasta las factorías de la zona industrial podrás sentir el aroma de frutos secos y chocolates o el del tabaco de los puros caliqueños, que han dado fama a Chella desde hace décadas.

Aquí descubriréis tranquilos rincones, evocadores de un urbanismo morisco, y elevados miradores con vistas al casco urbano y al espectacular Salto del río.

 

Para más información contactar con Tourist Info Anna o Quesa:

  • Tourist Info Anna: Calle Mayor s/n (junto rotonda de entrada al pueblo) - Teléfono 616 551 877
  • Tourist Info Quesa: Avenida Valencia, 64 - Teléfono 962 256 142

 

Fotos de Ignacio Vila y Alfredo Granero.